|
|
Reflexiones semanales del P. Manfredo W.
 El P. Manfredo Wilhelm, S.V.D. es actualmente cura Párroco de la la Parroquia San Lucas de Ciudad del Este, desempeñando esta función desde hace varios años. Ha escrito varios libros entre los cuales: "Chispazos de la vida", "Sorpresa! Su nombre: Jesús", "Desayuno espiritual". y "Almuerzo Espiritual". El Padre Manfredo se caracteriza por su elocuencia y una cierta fuerza en sus predicaciones que lo hacen muy facil de leer y comprender.
|
|
P. Manfredo W.
|
|
Escrito por P. Manfredo W.
|
|
miércoles, 16 de abril de 2008 |
|
Personalmente no conozco ningún desierto, solamente por fotos, y francamente no quisiera estar allá más de una hora, aunque posiblemente a vos te haría bien poder desconectarte un tiempo de todo aquello que continuamente te acecha. Pero estar solo por más tiempo, prácticamente aislado de todo, especialmente de los seres humanos, eso ha de ser pesado.
La imagen del desierto, de todo lo seco, de lo inhospitalario, de la soledad, eso se utiliza también para describir otras realidades. Pat Conroy, en “Beach Music”, dice por ejemplo: “Sin música, la vida es un viaje por el desierto.” Podría ser una realidad para un gran amante de música.
En otro orden: recuerdo que algún Profesor nuestro en épocas de la Secundaria nos dijo con cierta desesperación: “En esta clase se habla como en el desierto.” Aunque nosotros recibimos aquella crítica con sonrisas, porque no todo el mundo es tonto, él por lo visto creía, que hablaba de balde. El escritor británico Clive Staples Lewis (1898-1963), refiriéndose al tema de la educación expresa: “La tarea del educador moderno no es podar las selvas, sino regar los desiertos.” Son imágenes que no aciertan toda la realidad, pero el educador ciertamente tiene que procurar que crezca y florezca algo. Se supone, que alguna semilla entre los jóvenes debe existir en este desierto.
Pero hasta el desierto puede tener sus bellezas. Especialmente después de una de las escasas lluvias suele aparecer un paraíso de flores – aunque por poco tiempo. El conocido aviador y escritor francés Antoine de Saint Exupéry (1900-1944) escribió: “Lo que embellece al desierto es que esconde un pozo en alguna parte.” El pozo es símbolo de vida por tener agua, ese líquido tan vital. Me hago la pregunta: ¿Será que tú y yo no deberíamos ser algo como un pozo para otros en el desierto de nuestra vida, cuando es difícil ver hacia dónde habría que dirigirse?
Habrás escuchado que incluso algunos Santos hablaron de su desierto en el sentido que ellos también se encontraron a veces sin orientación, aparentemente sin esperanza. Honoré de Balzac (1799-1850), otro escritor francés decía: “El desierto, eso es Dios sin los hombres.” Yo opino lo contrario: El desierto son los hombres sin Dios. La vida diaria te lo demuestra, que sin EL todos andan mal y sin rumbo acertado. Juan el Bautista ya dijo, que está gritando en el desierto (Mt 3,3), para los que no quieren escuchar, y que es sumo tiempo para cambiar de rumbo y preparar el camino hacia el Señor, que en definitiva es único camino para tu felicidad. Pero cierto es también que lo malo de la gente hoy día es, que desea llegar a la tierra prometida, a la felicidad, sin haber cruzado antes el desierto, es decir: antes de luchar, hacer esfuerzos y sacrificios.
Te dejo con un pensamiento de Anthony de Mello: “El desierto es el crisol en que se forjan el apóstol y el profeta. El desierto, no la plaza pública.”
Y a vos, ¿qué te parece?
Sea el primero en comentar el artículo | Vistas: 118 | Leer más... |
|
P. Manfredo W.
|
|
Escrito por P. Manfredo W.
|
|
jueves, 13 de marzo de 2008 |
En Paraguay tenemos la costumbre de tomar el mate por la mañana, y si estamos en verano, seguimos luego con tereré. Hay personas, que no paran con eso durante el día – siempre tienen la bombilla cerca de la boca. En regiones con tanto calor como la nuestra es comprensible, que el líquido que perdemos por transpirar, de alguna manera hay que remplazarlo; y la mejor forma es tomar agua, o en este caso, disfrutar del mate o tereré.
Cambia el panorama, cuando alguien remplaza el agua o el mate por el alcohol en sus diferentes formas. Un buen vaso de cerveza o de vino es ciertamente saludable, pero cuando pasas “la raya”, entonces comenzarán pronto los efectos negativos como el alcoholismo - el no poder estar sin eso; se produce un cambio de personalidad en forma de violencia o de inutilidad para el trabajo. Unos cuantos alcohólicos seguramente aplaudan al escritor, dibujante y humorista español Jaime Perich (1941-1995), quien dijo: “El alcohol es malo, pero el agua es aún peor: ¡te mata si no bebes!”
Al no saber limitarse en la bebida, igual como en la comida o con el fumar tal vez uno se olvida de lo que Mark Twain (1835-1910), el escritor estadounidense, expresó así: “El hombre es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin tener nada que decir.” Con otras palabras: Con hacer todo eso sin necesidad, te rebajas – incluso por debajo de los animales.
Muchos quieren tomar como chiste el hecho de ser un bebedor, probablemente para tapar la propia impotencia de dominarse. El escritor francés Charles Baudelaire (1821-1867), mismo un alcohólico, escribió: „Un hombre que solamente bebe agua, tiene un secreto que ocultar a sus semejantes.” Parece que no se percata, o él mismo quiere ocultar precisamente su incapacidad de comportarse mejor que un animal.
Algunos dicen, que beben para olvidarse de sus desgracias. En este sentido encuentro simpático lo que se pudo leer en un cartel en un barcito de Madrid: “Si bebes para olvidar, no te olvides de pagar por adelantado.” Pero, volviendo a la seriedad: doy toda la razón al escritor Chesterton quien decía: “Bebed porque sois felices, pero nunca porque sois desgraciados.“
Beber en una fiesta – pública o familiar - es bueno y refuerza lazos de amistad, siempre y cuando respetas los límites. Caso contrario, ocurre lo que Hieronymus Jerôme expresó así: “Brindamos por la salud de otros y arruinamos la nuestra propia.”
Como ves – y eso ocurre casi con todo – también el beber tiene sus dos lados, pero depende si lo haces con sentido o no, con medida o no. Sócrates (470-399a.C.), el filósofo griego, ya dijo: “Los malos hombres viven para comer y beber, pero los buenos comen y beben para vivir.”
Y a vos, ¿qué te parece?
Comentarios (1) | Vistas: 218 | Leer más... |
|
|
P. Manfredo W.
|
|
Escrito por Padre Manfredo W.
|
|
sábado, 22 de diciembre de 2007 |
|
El compromiso de novios – paso previo al compromiso matrimonial – no era sólo importante en épocas de la Sagrada Familia; también en nuestros tiempos se solía celebrar el “Compromiso” de ellos. Existe incluso un Ritual de la Iglesia Católica para bendecir este compromiso.
Parece, sin embargo, que estas prácticas y sus tiempos han pasado “de moda”. No sé si apruebas lo que muchos dicen de nuestra gente, especialmente de los varones: que no quieren comprometerse para nada, y mucho menos para “formalizar” una unión familiar. Escuché personalmente que un señor me contestó a la pregunta, por qué no hace los trámites para casarse después de tener ya tres hijos, dijo que todavía no sabe, si el día de mañana va a seguir amando a su mujer. Creo firmemente que en este caso no lo va a hacer, porque encontrará una más joven, una más linda y una más nueva… ¡eso es evidente! Pero dígame. ¿Qué clase de concepto de vida, de responsabilidad y de compromiso puede tener alguien tan inmaduro y egoísta?
La francesa Angelina Joie escribe: “La única forma de que la vida valga la pena, es comprometerse con ella al máximo.” Dice “… al máximo”, no al “ñembotavy” ni al “vaí-vaí”. Lo mismo vale para tu vida cristiana: sólo “al máximo” vale la pena vivir, no al “vaí-vaí”.
Aparte de ser egoísta, de no querer o no tener la capacidad de comprometerse para algo responsablemente, muchos no toman en serio un compromiso de novios, porque no tienen conceptos claros en cuanto a su propio futuro. Todo el mundo sabe, que nadie es igual al otro; hay tantas clases de diferencias, y eso no es sólo negativo. Es positivo en el sentido que el otro puede aportar a mi vida lo que yo mismo no poseo. No sé si compartes, lo que alguien dijo: “Si los hombres se portaran de casados como se conducían durante el noviazgo, no habría ni la mitad de divorcios, pero sí lo doble de bancarrotas.” Es que antes prometen el oro y el moro, pero después – se manejan como muchos políticos en épocas de elecciones…!
Me gustó lo que Anne Roiphe escribió en “Family Circle”: “Las novias y las embarazadas se ven radiantes y bellas, no porque se hayan maquillado, sino porque son felices. Una mujer de sonrisa franca y expresión dichosa tiene un tipo de hermosura que no depende de sus atuendos.” Es la belleza que nace de la expectativa, de la confianza en el compromiso del novio. Lástima, que tal belleza tantas veces se convierte en caras amargadas por la falta de responsabilidad del otro.
Te dejo con un pensamiento de Enrique Rojas: “Todo amor verdadero es comprometido y todo compromiso implica esfuerzo. No hay amor auténtico si no existe un compromiso voluntario de cuidar y atender a la persona amada, porque el amor es brindarse, proyectarse juntos, ofrecer lo que se es y lo que se tiene.” Este fue el caso del gran novio José, padre terrenal de Jesús.
Y a vos, ¿qué te parece?
Sea el primero en comentar el artículo | Vistas: 451 | Leer más... |
|
|
P. Manfredo W.
|
|
Escrito por Padre Manfredo W.
|
|
sábado, 15 de diciembre de 2007 |
|
No sé, si a ti te pasa lo mismo que a muchos: Que te cuesta esperar. Por supuesto, que a los hiperactivos les resulta inmensamente más difícil que a los “panchófilos”.
Las razones por esta dificultad de saber esperar son muy diferentes: La criatura, cuando tiene hambre, ya no quiere esperar ni un minuto para comer. Cuando tienes un dolor de muela, no puedes esperar el momento de recibir un calmante, para que este tormento termine. Si por desgracia tienes que estar en el hospital, esperas con ansias la hora para salir de allí e ir a casa. Escuché decir, que “la impaciencia es espera en apuros”.
Tal vez te cuesta creer, que saber esperar también es una lección a aprender, la que te puede traer mucho provecho, sobre todo mucha paz interior. Personas con gran paciencia y aguante te pueden confirmar, que esperar es hacer posible lo imposible. Un proverbio japonés te enseña: “Si uno espera lo suficiente, hará el tiempo más hermoso.” Claro, que tantas veces cambian las cosas y las situaciones, cuando te das el tiempo suficiente para tomar tu última decisión. En este sentido dice el obispo J.M. Sailer: “Aprenda a esperar, porque o las cosas cambian o tu corazón.”
Pero, con el esperar sólo tampoco se solucionan siempre los problemas. Lin Yutang, en su libro “Una hoja en la tormenta” te advierte: “Esperemos lo mejor, preparados para lo peor.” Es cosa de un inteligente estar preparado para cualquier eventualidad: una operación quirúrgica normalmente sale bien, pero está la otra posibilidad. En un examen te pueden tocar preguntas fáciles, pero está la alternativa de que no sea así.
Los eternamente apurados tienen algo en contra: cuando las cosas no se dan como lo esperan, sobre todo cuando no se dan con prontitud como lo desean, entonces fácilmente se desaniman – y algunos se desesperan. Miguel Bertrán Quesa SJ habla de experiencia al decir, que “saber esperar, es más difícil que saber desesperar. Y por esto hay tantos que en la práctica eligen lo segundo”.
La desesperación muchas veces es la consecuencia de una superficialidad, porque ni antes ni después te has tomado el tiempo de sopesar las posibilidades, incluso de no haber sabido aprovechar las oportunidades que la vida se te presenta. William Arthur Ward opina, que “las oportunidades son como los amaneceres: si uno espera demasiado, se los pierde”. Otra opinión en el mismo sentido expresa Arthur Schnitzler (1852-1931), el autor dramático austríaco: “Estar preparado es importante, saber esperar lo es aún más, pero aprovechar el momento adecuado es la clave de la vida.”
A través de la Iglesia, Dios mismo te presenta nuevas oportunidades, y te las presenta combinadas con la espera – la espera de tu salvación, la espera de tu felicidad definitiva.
Te dejo con un pensamiento de E. Agilda: “No esperes esperando; espera viviendo.”
Y a vos, ¿qué te parece?
Sea el primero en comentar el artículo | Vistas: 233 | Leer más... |
|
Leer más...
|
|
| | << Inicio < Anterior 1 2 3 Siguiente > Final >>
| | Resultados 7 - 12 de 16 |
|